Radiología Intervencionista: Tratamiento para crecimiento prostático sin cirugía.

Dr. Gil Badallo

¿Qué es la Radiología Intervencionista?

            Es una sub especialidad de la Radiología en la cual se utilizan técnicas de imagen e instrumentos de alta tecnología, con el objetivo de diagnosticar y tratar enfermedades con procedimientos mínimamente invasivos.  Entre las técnicas de imagen e instrumentos de alta tecnología empleados para tratar los padecimientos, están el ultrasonido, la tomografía axial computada, y la fluroscopía, así como materiales sofisticados que incluyen catéteres, agujas, stents y partículas mezcladas con medicamentos, para navegar por las arterias y venas del paciente a través de una pequeña incisión en la piel.

            Tratamos una amplia gama de padecimientos guiándonos con instrumentos de alta tecnología y precisión como ultrasonido, tomografía o fluoroscopía (radiografía en tiempo real) utilizando materiales sofisticados como catéteres, agujas y partículas mezcladas con medicamentos, navegando por las arterias y venas del paciente, a través de una pequeña incisión en la piel.

            Abordamos padecimientos que abarcan desde aneurismas cerebrales, tratamiento de diversos tipos de cánceres (hepatocarcinoma), padecimientos ginecológicos (embolización de miomas uterinos) así como padecimientos urológicos novedoso como es el caso de la hiperplasia prostática benigna para la cual tenemos ya disponible la embolización de la arteria prostática.

Embolización prostática

La Hiperplasia Benigna de Próstata (H.B.P.) es una patología donde se produce un agrandamiento benigno del tamaño de la próstata, que produce síntomas urinarios como la nicturia (ir al baño muchas veces durante la noche), aumento de frecuencia y urgencia miccional, incontinencia urinaria, sensación de no vaciamiento completo de la vejiga.

La HBP afecta a aproximadamente el 50% de los pacientes a partir de los 60 años, y hasta el 75% en los pacientes mayores de 70 años.

El tratamiento médico farmacológico actual de los síntomas producidos por la H.B.P. es a base de alfa bloqueadores, inhibidores de la 5 – alfa -reductasa, y anticolinérgicos (cuando los síntomas son más irritativos).

Cuando el tratamiento médico no es efectivo y los síntomas son moderados-graves, el tratamiento estándar hasta ahora ha sido la R.T.U. (Resección Transuretral de Próstata) la cual es una cirugía endoscópica realizada a través de la uretra. Es una cirugía que generalmente se realiza con anestesia general, con estancia media de 2-3 días en el hospital y el paciente se va a casa con sonda urinaria. Es una cirugía efectiva y segura, pero tiene complicaciones como: sangrados, incontinencia, eyaculación retrógrada (65%), disfunción eréctil (6,5%) .

La Embolización Prostática es una alternativa novedosa, pero con demostrada seguridad y eficacia en el tratamiento de la HBP. Es un procedimiento mínimamente invasivo que se realiza en una sala especial de rayos X (Sala de hemodinamia). No es una cirugía, no se opera al paciente s un procedimiento endovascular; A través de una punción en la arteria femoral se cierran las arterias prostáticas de ambos lados con unas partículas llamadas microesferas. El cierre de las arterias provoca una disminución importante del riego sanguíneo de la próstata condicionando la disminución de su tamaño, con lo cual se descromprime la uretra, consiguiendo finalmente la salida de la orina con un calibre adecuado del chorro.

Tras la embolización la mayoría de los pacientes tiene una gran mejoría en sus síntomas urinarios a partir de los 3-4 primeros días después del procedimiento. En cuanto a los pacientes portadores de sonda urinaria, en el 80-87% esta se logra quitar entre la 1ª y 3ª semana tras el procedimiento. Además, no sólo se les retira la sonda, sino que los pacientes son capaces de orinar correctamente con pocos síntomas urinarios.

La Embolización Prostática ha demostrado ser igual e incluso más efectiva y segura que el tratamiento quirúrgico habitual, pero con menos complicaciones.

Entre las ventajas principales:

  • Es un procedimiento ambulatorio (Entra y sale del hospital el mismo día),
  • Corta duración (2-3 horas).
  • No necesita anestesia general (es una sedación suave),
  • Es totalmente indolora.
  • No hay colocación de sonda urinaria
  • Permite una incorporación prácticamente inmediata a la vida laboral y social diaria.